martes, 29 de octubre de 2013
martes, 24 de septiembre de 2013
lunes, 17 de junio de 2013
viernes, 14 de junio de 2013
lunes, 20 de mayo de 2013
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domingo, 28 de abril de 2013
domingo, 17 de marzo de 2013
martes, 12 de marzo de 2013
El cuento dice así: Había una vez un sabio que necesitando atravesar un caudaloso rio solicitó los servicios de un humilde barquero. Estando a mitad del río y mientras el barquero remaba con destreza, el sabio le preguntó: — Sr. Barquero, ¿Usted ha oído hablar del teorema de Pitágoras?
— Pues no señor, mire usted, yo no fui a la escuela.
— No me diga. Fíjese que no saber el teorema de Pitágoras... Usted ha perdido un 15% de su vida.
— Sr. Barquero, ¿usted sabe algo de las guerras de los medos contra los persas?
— No señor, es la primera vez que oigo eso.
— Qué pena, ha perdido un 10% de su vida.
— Sr. Barquero, ¿usted ha estado en Australia?
— ¿Y eso qué es?
— Es un país. Lo que sí le digo es que, usted, Sr. Barquero, ha perdido un 30% de su vida. Mire que no conocer Australia...
— Sr. Barquero, ¿qué me dice de las mitocondrias de la célula?
— Como no me dé más datos...
— Ha perdido un 15% de su vida.
— Sr. Barquero, ¿sabe cuál es el planeta más grande?
— Pues yo diría que la Tierra.
— Se equivoca. Ha perdido otro 10% de su vida.
— Sr. Barquero, ¿usted ha navegado en internet?
— “¿Y ése qué río es?” –respondió el barquero.
— Qué desastre, usted ha perdido el 20% de su vida.
En eso, el río se encrespó. Tanto que el barquero ya no podía alcanzar ninguna de las dos orillas. El agua comenzaba a meterse en aquella pobre barca. Le preguntó el buen barquero al hombre sabio:
— Oiga, esta barca se nos va a hundir, ¿sabe nadar?
— “No” –respondió el erudito–, “nunca he tenido tiempo para aprender”.
— Pues a ver si puedo ayudarle a que no pierda el 100% de su vida…
martes, 5 de marzo de 2013
lunes, 4 de marzo de 2013
martes, 26 de febrero de 2013
| Leer Leer sin ganas. Leer por aburrimiento. Leer para no hacer ruido. Leer para dejar que tu padre duerma la siesta. Leer porque no te dejan poner la tele. Leer porque ya nadie quiere contarte un cuento. Leer porque te han castigado sin salir. Leer porque estás en la cama con fiebre. Leer porque estás solo. Leer porque imitas a tus hermanos mayores. Leer porque lo hace tu madre. Leer libros para niños. Leer novelas que no te dejan leer. Leer hasta que te apagan la luz. Leer sin leer, pensando en otra cosa. Leer en la biblioteca. Leer todos los libros de la biblioteca infantil. Leer porque tu hermana lee en la cama de al lado. Leer libros de Tintín en casa de tu abuelo. Reir porque tu tía llora con una novela. Llorar porque te da pena el abominable hombre de las nieves. Leer y leer y leer cinco líneas sobre sexo. Leerlas y leerlas una vez más. Leer porque quieres estar solo. Leer porque te sientes solo. Leer porque te crees distinto. Leer para encontrar almas gemelas. Leer aquello que aún no has vivido. Leer para llenarte la cabeza de pájaros. Leer para presumir. Decir que has leído un libro que no has leído. Resumir libros en literatura que no has leído. Sacar buenas notas en literatura haciendo resúmenes de libros que no has terminado. Leer para imitar lo que que has leído. Leer para fardar. Leer para ligar. Leer para consolarte de un abandono. Leer por falta de planes. Leer por falta de amor. Leer porque se ha ido con otra. Leer para que no digan. Leer mientras esperas. Leer sentado en el wáter. Leer para dormirte. Leer para poder hablar con él. Leer el libro que él te recomendó. Leer para sorprenderle. Leer por puro gusto. Leer por vaguería. Leer porque no te gustan los deportes. Leer porque no tienes un duro. Leer para olvidar. Leer para recordar. Leer para aprender. Leer un coñazo impresionante. Leer un libro que no quieres que se acabe. Leer el libro de un amigo. Leer todos los libros de un hombre que te gusta. Leerle el pensamiento. Leer el libro que él está leyendo. Leer el libro que él querra leer después. Leerle a tu hijo. Leerle hasta que se quede dormido. Leerle hasta que te quedas dormida. Leerle el Tintín que tú leíste. Leerle cuando se muere el Abominable Hombre de las Nieves. Leerle y consolarle luego su llanto inconsolable. Leerle para que aprenda a estar solo. Leerle para volver a vivir la infancia. Leerle por gusto. Ver cómo un hijo lee. Releer. Leer sólo lo que te gusta. Leer sólo aquello que te emocione. Leer por amor. Leer a su lado. |
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